clorofila
Salí a estirar las piernas y olvidé las espinacas en el fuego. La suerte que siempre me acompaña hizo que las cortinas no se prendieran. La clorofila concentrada ha hecho que las parrillas parezcan de plata. Mañana nadie podrá reprocharle nada a los pájaros de mi cabeza. Al contrario, mis pájaros cantarán tan fuerte que me olvidaré de todo.
lejos de casa
Un neceser mínimo y una ventana. La luz sobre las cosas. Sólo necesito la luz sobre las cosas y algo de frío. Cuando estoy lejos de casa me doy cuenta de lo poco que necesito. conversaciones con mi padre [3]
-Mira lo que he encontrado.-Es preciosa.
-La conservo desde niño.
-Es preciosa.
-¿La quieres?
-Yo no sé jugar.
-A mí ya se me ha olvidado.
-¿Tenías muchas?
-No me acuerdo.
-¿Ganaste alguna vez con ella?
-No me acuerdo.
-Es preciosa.
-¿La quieres?
conversaciones con mi padre [2]
Dice que hizo la mili en el cuartel que había en la calle paralela a la que es ahora mi calle. Dice que cuando le tocaba quedarse de guardia, en vez de quedarse en la garita, salía a pasear por un jardín de rosas enormes. Dice que se enamoró de una mujer que se encontró en el tranvía. Dice que cortó unas rosas de aquel jardín y las veló toda la noche. Dice que alguien le dijo que era una aventurera.
-Me pasé la noche velando unas rosas hermosísimas mientras ella trabajaba en su casa de tratos.
-Y el jardín, ¿dónde estaba?
-Donde tú vives ahora.
-Me pasé la noche velando unas rosas hermosísimas mientras ella trabajaba en su casa de tratos.
-Y el jardín, ¿dónde estaba?
-Donde tú vives ahora.
conversaciones con mi padre [1]
Dice que siempre ha sido un soñador, que el sexo le ha interesado siempre poco comparado con su interés por el amor platónico. Dice que de quien más enamorado ha estado en su vida fue de una estatua griega que había en la escuela de Bellas Artes. Dice que hasta le escribió un libro de poemas.
-¿Te enamoraste de una reproducción?
-De escayola.
-¿Te enamoraste de una reproducción?
-De escayola.
diálogos imposibles [4]
-Gary.
-Sí.
-Talabas árboles.
-Sí.
-Y amabas los bosques.
-Sí.
-Pues no lo entiendo.
-Sí.
-Talabas árboles.
-Sí.
-Y amabas los bosques.
-Sí.
-Pues no lo entiendo.
inglés paz, mon amour
Ojalá hoy tuviera los brazos tan largos como para llegar hasta tu portal. Mis brazos esperándote en la acera para despeinarte, para despedirnos, para desearte un buen viaje sobre el océano y un aterrizaje perfecto. Lo demás dependerá de ti en ese país extraño. No te olvides de mí en ese país extraño.bernhard, mon amour
Dice que como el 90% de los hombres siempre quiere estar donde no está, allí de donde acaba de huir. De repente me detengo y pienso: hace demasiado tiempo que quiero estar donde estoy.
cercanías
En el andén la chica china mira a la chica sueca y desea, pelo rubio largas piernas vacaciones. La chica sueca no mira a nadie, pero también desea.
fibrofog
De vez en cuando mi memoria de elefante se pierde por la selva. Ya me he acostumbrado. Ya casi no recuerdo el día que no recordaba mi nombre ni cómo volver a casa. Ya no me pregunto qué me pasa cuando quiero escribir abril y la mano dibuja un 6. Así que, si confundo "Cuna de gato" con "Pájaro de celda", me perdonas. Y si confundo este amor con otro, tanto de lo mismo.insomnio
Me gustaría saber lo mismo despierta que dormida, porque dormida lo sé todo. Dormida sé hablar en cualquier idioma y escalar muros imposibles. Dormida mi madre siempre es joven y a mí me crece el pelo a merced de las tormentas. Me gustaría saber lo mismo despierta que dormida, porque dormida sé volar.souvenir de una botella de champán
Me quitasteis las botas, me abandonasteis en una cama ajena a merced de la suerte. Y lo recuerdo todo.
biguri, mon amour
Una araña posada sobre el cristal de la ventana. Podría estar toda la tarde mirándola, me dice. Una salamanquesa sobre las baldosas calientes. Podría estar toda la tarde mirándola, le digo. Estoy convencida de que tenemos la misma idea de lo que debería ser la vida. También sé que mi salamanquesa, tarde o temprano, se comería a su araña. Pero eso no se lo digo. pariente, mon amour
Jacinto atraviesa todo un parque para darme un abrazo. También lo he visto jugarse la vida atravesando bares entre manadas de peligrosísimos poetas. Sólo por darme un abrazo. Siempre que veo a Jacinto pienso lo mismo: Por ti el tiempo no pasa, a ti el tiempo te acaricia.
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Tengo toda mi esperanza puesta en el invierno.








Los días eran gotas de mercurio sobre un plato de oro.