la generosidad

Dar sin adorno, ser sin adorno.

promesas 18 [4]

Este año prometo apurar cada lápiz que encuentre como si fuera la misma vida.

promesas 18 [3]

Este año prometo que todos los micromundos que nos rodean me encontrarán atenta para escuchar lo que quieran contarme.

promesas 18 [2]

Este año prometo ser noria que no se cansa ni se queja, capaz de disfrutar del paisaje en cada vuelta como si fuera la primera vez.

promesas 18 [1]

Este año prometo madurar felizmente con la serenidad y la elegancia de una chirimoya al sol.

have

¿Y si la felicidad consistiera en encontrar un motivo para poder decir, al menos una vez al día: qué suerte tengo?

oxígeno al sol

Deberíamos aprender a ser balcón lleno de globos que no sabe esconder su alegría.

ser polilla

No reconocerme en la luz. Y, aún así, querer atravesar todas las ventanas.

noviembre

Las granadas son las geodas del reino vegetal.

las cáscaras del tiempo

Saber que nada es mío, ni este silencio ni esos pájaros supuestamente felices, ahí afuera.

salud mental

Cuando la sinrazón abre zanjas a nuestro paso, deberíamos aprender a detenernos, a abstraernos por un rato, por ejemplo, contando los puntos de un diminuto insecto.

ni azucenas ni fango

Llegó el momento de afilar la madera de la inteligencia, de confiar en el diálogo, de no dejarse caer en espiral.

k

A partir de hoy imaginaré que vivo en mitad del océano, ajena a cualquier ideología, y sólo habrá una bandera que me represente.

suma y sigue

Nunca está de más añadir otoño al paisaje, por hermoso que ya sea.

equipaje

Lejos de casa, otra luz. Sombras las mismas.

de aguijones y sueños

Hay quien alimenta sus grandes sueños y hay quien prefiere alimentar avispas para poder seguir soñando tonterías en paz.

el silencio tiene forma de manzana

Mi madre se despide poniendo una manzana en mi mano y me acuerdo de Cartier-Bresson: "Ya nadie fotografía el silencio".

al fin

De una manera u otra agosto siempre acaba por desinflarse. Afortunadamente.

bcn, mon amour

¿Os habéis preguntado si vuestros dioses pueden con el peso de tanta ignorancia?, ¿de tanto odio?, ¿de tanto horror?

merde

La, la, la.

un pájaro vino a verme

Y agosto me pareció más humano.

qué asco la muerte

Secarse las lágrimas, lavar el pañuelo, no sembrar nostalgia.

certeza en ayunas

Escribir poemas para sentir la sangre limpia.

una avispa en el plato puede ser un refugio

Digo terraza, digo Monte Coronado. Una avispa disfruta los restos de mi desayuno. Digo todo encaja.

dudas inofensivas

¿El auténtico paraíso sería el lugar donde se cumplen todos los deseos o donde todos carecen de la necesidad de desear?

se vende

¿Cuántas veces has deseado que el tiempo se parara en una casa ajena y que las cosas que nunca te han pertenecido te llamaran por tu nombre?

esa grieta

Cuenta las veces que has llorado sin que nadie lo supiera. Por él, por ella, por nadie. Cuenta las veces y respira hondo.

a vueltas con las tazas

Sigo sin saber si una taza nueva es la solución o el síntoma.

días de luz y abanico

Desaparecieron las últimas jacarandas, el amarillo de las tipuanas cubre las aceras. Ha llegado junio.

lo siniestro

Los feroces felices depredadores y sus gráciles presas, posan a su pesar unidos para siempre en un corredor sombrío de un museo que da asco y pena. Pero, ¿dónde está la cabeza disecada del cazador que les dio muerte?, ¿su gesto prepotente cubriéndose año tras año de polvo y de vergüenza?

lanjarón

Donde menos lo esperas hay alguien soñando con el espacio exterior.