Reparar lo irreparable es tan sencillo como reconocer y recordar a quienes fueron obligados a marchar para no volver.
cuando un cisne inflable bajo la lluvia te abre los ojos
Quizá la pérdida de la inocencia no sea otra cosa que llegar a la conclusión de que la paz es sólo un periodo de calma tensa entre dos guerras.
iznájar
A la orilla del pantano, escribiendo sobre la nada que transcurre a mi alrededor, tener la certeza de que jamás sabré lo que es el aburrimiento.
la noche también es esa cosa con plumas
Lejos de casa y la sensación de tener los dedos manchados de tinta, como si acabara de estrangular al último mirlo sobre la tierra.
lástima no medir dos centímetros [9]
Con un poco de ayuda (y serrín), la lluvia que llegó hasta debajo de la cama puede convertirse en una playa paradisíaca al atardecer. Seguro que a partir de hoy sueño con palmeras.
felicidad naranja
Después del temporal las aceras se han llenado de naranjas. Por más que busco no hay nadie en la calle con quien compartir esta felicidad.
pop
A veces oigo el estallido de una diminuta pompa en mi cerebro. Me gustaría saber si ese diminuto pop servirá para dejar paso a algunas grandes ideas.
junio, i miss you
Del mismo modo que Camus dice que "hay que tener un amor, un gran amor en la vida, porque nos sirve de coartada a las desesperaciones que nos abaten sin razón", habría que tener un techo pintado de azul para recordarnos que los dulces días de junio siempre vuelven.
superser, marca registrada
Amor es brindar con un dedo de vino frente al frigorífico. Hoy no lo hubiéramos celebrado, pero mañana, o ayer, habríamos comido en un indio o yo habría hecho pollo tikka masala inventado y te habrías reído. Como la vida, que a veces parece inventada pero nos reímos igualmente.
promesas 18 [3]
Este año prometo que todos los micromundos que nos rodean me encontrarán atenta para escuchar lo que quieran contarme.
promesas 18 [2]
Este año prometo ser noria que no se cansa ni se queja, capaz de disfrutar del paisaje en cada vuelta como si fuera la primera vez.
have
¿Y si la felicidad consistiera en encontrar un motivo para poder decir, al menos una vez al día: qué suerte tengo?
salud mental
Cuando la sinrazón abre zanjas a nuestro paso, deberíamos aprender a detenernos, a abstraernos por un rato, por ejemplo, contando los puntos de un diminuto insecto.
ni azucenas ni fango
Llegó el momento de afilar la madera de la inteligencia, de confiar en el diálogo, de no dejarse caer en espiral.
k
A partir de hoy imaginaré que vivo en mitad del océano, ajena a cualquier ideología, y sólo habrá una bandera que me represente.
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