ventana de lanzamiento

En un lanzamiento o regreso de una nave espacial se necesita una ventana. Hay días que todo parece sencillo, en los que todo consiste en esperar el momento oportuno para volver a sentir algo muy parecido a la ingravidez de la felicidad.

el miedo, dijo alguien

¿Cuál es para ti el regalo perfecto? Una maleta, pensó. Un anillo, dijo.

de domingo

Cuánto más se disfrazan para celebrar algo, más tristes imagino sus vidas.

viajeros, volved

Los carpinteros olvidaron tirar algunas tablas. Las miro y pienso en esos viajeros de Tornos que nunca volverán.

profecía

Y en viernes 13 os enviarán desde El ocaso siete gremios con sus siete abominables aparejos y abrirán siete zanjas a vuestros pies y os morderéis vuestras siete lenguas antes que maldecir a vuestros vecinos aunque la avería, como toda lógica presumía, fuera suya.

compañero [15]

Y dije: ¿Cuántas veces has jurado que no te trajo ningún amor, que sólo seguiste la estela azul de los neones de la bahía, la H de hotel intercalada entre edificios tan blancos y la noche más negra? ¿Te acuerdas?

compañero [14]

Mientras haya charcos que se ahoguen felizmente en un vaso de agua no habrá nada que temer.

nadie habla de los posos del arroz

Hoy se me apareció París nevado en una cacerola. Dudo que signifique algo, pero he soñado despierta con un futuro posible durante unos segundos.

sin salida

A menudo no encuentro salidas a la hora de volver.

eben ezer

Ya que no puedo plantar árboles en la tierra incógnita de tu mano, plantaré una piedra.

nh sweet home

Lo que se sacrifica al tiempo se pierde para la eternidad, dice. Y eso que Thoreau nunca estuvo en un NH.

me crecen pájaros

Ese pájaro se hace la esfinge para que no me fije en él, para poder seguir en el nido que ha construido en mi terraza. Ese pájaro ha fijado su ojo y su residencia en mí. Y yo lo dejo.

dejemos que lo falso crezca (por una vez)

Ni es nieve, ni yo soy Li Zensheng, pero por una vez voy a dejarme arrebatar por la hierba que se abre paso bajo la estupa más grande de occidente.

compañero [13]

Quiero que un árbol te crezca en el laberinto del oído y te grite nidos y frutos.

diálogos posibles [24]

-Tú, afrancesado.
-¿Tú qué? ¿Quieres, pelea?
-Sí.
-No puedes pelearte conmigo.
-Sí puedo.
-No puedes pelearte conmigo.
-Sí puedo.
-No puedes pelearte conmigo.
-No puedo pelearme contigo.

lástima no medir dos centímetros [6]

Con un poco de ayuda, el interior de un sobre con ventana puede convertirse en una deliciosa nevada de primavera.

i love mom

Con las rodillas flexionadas sobre el pecho, para descansar las piernas, soñaba con una casa más grande, con ser un árbol. Y se reía.

el arte de no estar

Desear se la sombra de una prenda que no es nuestra.

que entre la lluvia

Olvidé hacer la cama y teñirme el pelo. También olvidé la palabra níspero. Es abril y tengo frío. No pienso defenderme.

minusvalía

Lo que queda después del amor.

días de abismo

Se acabó, dice tu último libro. Una carpeta se cierra, un abismo se abre.

testigo mudo

Luego el estrépito, para hacer descender el cielo.

contigo pan y cebolla (y sésamo y almendras)

Hoy hace 23 años. Hoy hace media vida.

exploradora

Se acabó la aventura.

compañero [12]

¿Te acuerdas de cuando el infinito nos cabía en la boca? ¿Te acuerdas de cuando podíamos con todo? Yo no.

el orden

Las flores de Bleturge. No puedo dejar de mirarlas.

arqueología doméstica

Quién podía imaginar que debajo del celeste había marfil y debajo blanco. Quién podía imaginar que bajo el poder del decapante se escondía el influjo de la luna, convirtiendo la horrible puerta del armario en la más preciosa de las mareas.

c@rteza

Hay días que la corteza de un árbol es tu única certeza.

todo es terrible

Todo lo que se deja en manos de los hombres. No todo ángel.

diálogos con darío [3]

-¿A qué quieres jugar, Darío?

-A las cartas.

-¿Pero por qué las tiras al suelo?

-Ahora son una playa de cartas para hacer castillos.

el juego del frío

Alguien te presta su chaqueta y por lo que hay en sus bolsillos tratas de imaginar su vida.

versión original subtitulada [3]

Hay que estar muy solo para contar que te has comprado unas zapatillas.

de un día para otro

Salgo a regar a la terraza y me pregunto, ¿desde cuándo tenemos flores?

mi suegro, mon amour

Cuánto te echo de menos, mi capitán, oh, mi capitán.

winnie calling willie

¿Sabes lo que sueño a veces? Lo que sueño a veces, Willie. Que vienes a vivir a este lado donde pueda verte. (105º aniversario del nacimiento de S.B.)

valdatour

A veces no hacen falta rusos ni naves espaciales. Con abrir una lata y reconocer el aliento de tu padre cuando era joven, es suficiente.

semillas sin memoria

¿Qué fruta comí? ¿Qué semilla hundí en la tierra? ¿Qué árbol crece en mi ventana?

mi cerebro [14]

Tardes sin móvil, sin coartada.

de turismo

Ser turista en tu cuerpo.

de supervivencia

Orden y serenidad. Palabras que son refugio, cuerpos que son refugio, refugios que son refugio.

el ahoramismo es un estado intransferible

Si me preguntaran, ahora mismo, qué es ser feliz diría que pintarse las uñas de los pies con laca transparente a la orilla del mar. Mañana, ya veremos.

nada que hacer

En el sofá, sobre la vitrocerámica, bajo las sábanas. En cada andén. Tú y yo somos nadadores. No podemos dejar de nadar.

mi cerebro [13]

Cambiar armarios y puertas para que no entre humedad y frío. Cambiar pestillos para que no entre el miedo. Pero, ¿cómo evitar que entre el dolor?, ¿cómo saber por dónde se colará esta vez?

mi cerebro [12]

Protegerse, esperar paciente a que pase la nube de polvo, no dejarse cegar.

mi cerebro [11]

Nos confundimos todo el tiempo. Después no quedan fuerzas.

huir del paraíso

¿Dónde se fueron los tigres, los tucanes, las mujeres desnudas? ¿Y por qué?

remote

El tirador siberiano sólo piede fuerza y cerveza de raíces, oí decir una vez.

de estreno

El invierno vuelve al armario, el verano a mis pies.